Cuando una pantalla de lámpara envejece, se mancha o su tejido deja de gustarnos, no siempre tenemos que tirarla. Debajo de la tela existe un armazón metálico que podemos aprovechar para crear objetos decorativos completamente diferentes.
En este proyecto vamos a reciclar pantallas de lámpara antiguas y transformar sus estructuras en una original composición colgante para pequeñas macetas.
La idea es sencilla: retirar el revestimiento, recuperar los armazones, darles un nuevo acabado y unirlos verticalmente mediante cadenas.
Reciclar pantallas de lámpara para darles una segunda vida
Reciclar una pantalla no significa necesariamente volver a utilizarla en una lámpara.
Cuando el tejido está deteriorado pero la estructura metálica continúa en buenas condiciones, podemos conservar solamente el armazón y buscarle una función completamente diferente.
Eso es precisamente lo que hicimos con estas viejas pantallas: convertirlas en soportes decorativos para plantas.
¿Qué necesitamos para este proyecto?
Los materiales dependerán de las pantallas que tengamos y del resultado que queramos conseguir, pero para nuestra composición utilizamos:
- Varias pantallas de lámpara antiguas.
- Pintura en spray adecuada para metal.
- Cadena metálica.
- Elementos de unión para las cadenas.
- Pequeñas macetas.
- Plantas adecuadas al lugar donde vayamos a colocar la composición.
Antes de empezar es importante revisar el estado de los armazones. No deberían presentar piezas sueltas, zonas cortantes o un deterioro que pueda comprometer su estabilidad.
1. Retiramos la tela de las pantallas
El primer paso consiste en desvestir completamente las pantallas.
Retiramos la tela y los materiales que recubren la estructura hasta dejar visible únicamente el armazón metálico.
Conviene hacerlo con paciencia para no deformar los aros ni las varillas, ya que queremos conservar la geometría de las antiguas pantallas como parte del nuevo diseño.
Una vez eliminado el revestimiento, podemos retirar restos de adhesivo y limpiar correctamente toda la estructura.
2. Preparamos los armazones para las macetas
Con las estructuras completamente descubiertas podemos estudiar cómo encajarán las macetas.
En nuestro caso fue necesario adaptar cuidadosamente la pieza interior que anteriormente formaba parte del sistema de sujeción de la pantalla.
En un primer momento pensamos en eliminarla, pero finalmente decidimos conservarla porque podía resultar útil para montar la composición.
Este paso dependerá totalmente del tipo de pantalla que tengamos, ya que no todos los armazones utilizan el mismo sistema de sujeción.
3. Comprobamos el tamaño de las macetas
Antes de continuar con el acabado conviene comprobar que las macetas elegidas se adaptan correctamente a las estructuras.
El recipiente debe quedar suficientemente sujeto y no poder atravesar accidentalmente el aro que lo sostiene.
No debemos confiar únicamente en que una maceta parezca encajar. Hay que comprobar su estabilidad teniendo en cuenta que posteriormente tendrá más peso debido al sustrato, la planta y el agua.
4. Pintamos los armazones
Una vez preparadas las estructuras podemos cambiar completamente su aspecto mediante pintura.
Para este proyecto escogimos un acabado dorado, que permitió unificar visualmente todos los armazones y convertir varias pantallas diferentes en una única composición.
Antes de pintar debemos limpiar correctamente el metal y preparar la superficie según las indicaciones del producto que vayamos a utilizar.
La pintura debe ser apropiada para el material y aplicarse siguiendo las instrucciones de seguridad de su fabricante, especialmente en lo referente a ventilación, distancia de aplicación y tiempo de secado.
5. Unimos las antiguas pantallas con cadenas
Una vez seca la pintura llega el momento de convertir los diferentes armazones en una única pieza.
Para conseguir una composición vertical utilizamos pequeños tramos de cadena de color dorado.
En nuestro proyecto empleamos tramos de aproximadamente 35 centímetros entre estructuras, aunque esta distancia puede modificarse según el tamaño de los armazones y el efecto que queramos conseguir.
Es importante repartir correctamente los puntos de unión para que cada estructura permanezca lo más equilibrada posible.
6. Montamos la composición colgante
Después de unir los diferentes armazones podemos levantar provisionalmente la composición para comprobar el resultado.
Este es el momento de revisar la separación entre las piezas y comprobar si alguna estructura queda inclinada.
Si es necesario podemos modificar ligeramente la longitud o la posición de las cadenas antes de colocar las macetas.
7. Colocamos las plantas
Con la estructura terminada podemos incorporar las pequeñas macetas.
Las plantas añaden volumen y color al conjunto y contrastan con las formas geométricas de los antiguos armazones.
Podemos escoger diferentes variedades dependiendo de si vamos a colocar la composición en interior, en una terraza cubierta o en otra ubicación.
También debemos pensar en el mantenimiento: las macetas deberían poder retirarse con facilidad para regar, limpiar o sustituir las plantas cuando sea necesario.
Una decoración creada con antiguas pantallas de lámpara
El resultado conserva algo muy reconocible de las pantallas originales: sus aros, varillas y formas.
Sin embargo, al eliminar el tejido, pintarlas y unirlas verticalmente, dejamos de percibirlas únicamente como partes de una lámpara.
Se convierten en una composición decorativa que aprovecha precisamente aquello que normalmente queda oculto bajo el revestimiento: el armazón de la pantalla.
¿Dónde colocar estos maceteros hechos con pantallas?
Podemos utilizar una composición de este tipo en diferentes espacios siempre que exista un punto de anclaje adecuado y seguro.
Una terraza cubierta, un porche o determinados rincones interiores pueden ser buenas ubicaciones.
Si queremos colocarla en el exterior debemos comprobar que tanto los armazones como la pintura, las cadenas y el resto de materiales sean adecuados para las condiciones ambientales a las que estarán expuestos.
Presta especial atención al peso
Este es uno de los aspectos más importantes del proyecto.
Una antigua pantalla de lámpara no fue diseñada originalmente para sostener una maceta. Por tanto, reutilizar su estructura de esta manera exige comprobar cuidadosamente la resistencia de todo el conjunto.
Debemos considerar el peso de:
- Los propios armazones.
- Las cadenas y elementos de unión.
- Las macetas.
- El sustrato.
- Las plantas.
- El agua después del riego.
El punto de anclaje y todos los elementos utilizados para colgar la composición deben ser apropiados para soportar holgadamente el peso total.
Evita colocar la composición sobre zonas de paso
Además de comprobar el peso, debemos elegir cuidadosamente su ubicación.
No es recomendable situar una composición colgante de este tipo directamente sobre sofás, camas, asientos o zonas donde una eventual caída pudiera causar daños.
También conviene revisar periódicamente el estado de las cadenas, uniones, armazones y punto de anclaje.
¿Qué otras pantallas podemos reciclar?
No todas las pantallas antiguas tienen que terminar convertidas en maceteros.
El estado del armazón y del revestimiento nos ayudará a decidir qué hacer con ellas.
Si la estructura está bien y queremos conservar su función como pantalla, podemos valorar renovar el tejido en lugar de transformarla en otro objeto.
En ese caso hablamos de un proyecto diferente. Puedes verlo en nuestra guía sobre cómo reconvertir una pantalla de lámpara.
¿Reciclar o reparar una pantalla antigua?
Antes de desmontarla definitivamente merece la pena comprobar si la pantalla tiene valor para nosotros o si simplemente necesita una reparación.
Una pantalla deteriorada puede tener unas dimensiones, una forma o un sistema de sujeción difíciles de encontrar en modelos actuales.
Si quieres conservarla como pantalla, puedes consultar nuestro taller de pantallas de lámparas antes de desmontar su estructura.
Una idea original para reciclar viejas pantallas
Reciclar pantallas de lámpara nos permite descubrir posibilidades que van mucho más allá de cambiar su tela.
En este proyecto hemos aprovechado algo tan sencillo como varios armazones antiguos para crear una pieza decorativa completamente diferente.
Retiramos los revestimientos, adaptamos las estructuras, aplicamos un acabado dorado y las conectamos mediante cadenas hasta formar una composición vertical para pequeñas plantas.
El resultado demuestra que una pantalla que ya no podemos o no queremos utilizar en una lámpara todavía puede tener una segunda vida.
Preguntas frecuentes sobre reciclar pantallas de lámpara
¿Qué puedo hacer con una pantalla de lámpara vieja?
Dependerá de su estado. Podemos renovar su revestimiento para seguir utilizándola como pantalla o aprovechar el armazón en un proyecto decorativo diferente, como estos soportes para macetas.
¿Cómo quitar la tela de una pantalla antigua?
Dependerá de cómo esté fabricada. Debemos retirar cuidadosamente el revestimiento y los materiales de fijación procurando no deformar el armazón metálico.
¿Se puede pintar el armazón de una pantalla?
Sí, siempre que la superficie se prepare correctamente y utilicemos una pintura apropiada para el material siguiendo las indicaciones de su fabricante.
¿Puedo utilizar cualquier maceta?
No. Debemos utilizar una maceta cuyas dimensiones permitan que quede estable dentro de la estructura y comprobar la resistencia del conjunto teniendo en cuenta el peso del recipiente, el sustrato, la planta y el agua.
¿Puedo volver a utilizar el armazón para fabricar una pantalla?
Dependiendo de su estado y construcción, puede ser posible. Si queremos conservar su función original, es preferible valorar esa posibilidad antes de modificar definitivamente la estructura.
¿Cuál es la diferencia entre reciclar y reconvertir una pantalla?
En este proyecto reciclamos el armazón para darle una función completamente distinta como soporte decorativo para plantas. Cuando reconvertimos una pantalla, en cambio, conservamos su función como parte de una lámpara y modificamos principalmente su revestimiento o apariencia.

